Como a los 3 meses y medio, Aidan comenzó a mostrar un gran interés en morder y masticar todo lo que se encontraba a su paso y comenzó a babearse mucho más de lo habitual. Un día que estaba mordiendo mi dedo, descubrí por qué: tenía dientes! Ha manejado sus primeros dientes bastante bien, sólo un poco más inquieto de lo normal.




