Para subrayar los cambios locos de clima que hemos visto este invierno, esto fue lo que hicimos cinco días después de nuestro paseo en trineo: baloncesto. Aidan me dice que “lleva 3 años driblando” y la verdad es que parece que se le da muy bien. Ganó este juego (que jugamos usando un cuadro blanco pintado en la pared de la escuela como “canasta”) 100 a 16.



2 comentarios
Que grande y avispado esta.
My wonderful boy!